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¿Por qué está haciendo frío en el Bajo Putumayo?

Escrito por Carlos Hernán Castro Almario on .

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¿Por qué está haciendo frio en el Bajo Putumayo?El departamento del Putumayo forma parte de la gran región ecológica que crea la cuenca del río Amazonas y por consiguiente compartimos con este ecosistema de selva húmeda ecuatorial condiciones atmosféricas y climáticas.

Uno de esas condiciones se conoce como el friaje. Este fenómeno es definido como “un frente frio que avanza por la Amazonia Central en épocas de menor precipitación (junio – agosto). La temperatura decrece en horas, en 10 ó 20 oC, hasta valores d 10 ó 5 oC que son muy bajos para los trópicos; generalmente estos friajes están asociados de vientos de alta velocidad (…) provenientes del polo sur” (Revista Forestal del Perú).

En forma especial en nuestra región de piedemonte amazónico estos vientos fríos chocan con las estribaciones del costado sur oriental del macizo colombiano, con alturas hasta de 3.500 metros sobre el nivel del mar (Paramo de Bordoncillos), condensándose y precipitándose en forma de lluvia, contribuyendo con esto a aumentar el frío.

¿Por qué está haciendo frio en el Bajo Putumayo?

En los últimos años este fenómeno se ha presentado en un mayor número de veces, pero con comportamientos atípicos en su duración, situación que a juicio de algunos investigadores está relacionada con el cambio climático.

A pesar que este fenómeno trae consecuencias a algunos animales, plantas y al sector agropecuario, sus mayores impactos se están ocasionando debido a la tala indiscriminada de selvas, en especial las que se ubican en las riberas de los ríos y afluentes en la cuenca alta y media de los mismos.

Esto sucede por cuanto el tipo de suelo que cubre estas regiones es suelto y muy erosionable, siendo protegido por la cobertura vegetal presente en los mismos; situación que se ve alterada cuando se talan sus selvas y se dejan expuestos a la fuerza erosiva de las lluvias y las escorrentías provocadas por las mismas.

Esta situación tiende a agravarse, ya que la tala aumenta cada día más, a su vez hay más personas que ubican sus viviendas en zonas inundables o de deslizamiento por el alto grado de pendiente de las mismas y son poco efectivos las estrategias y programas de protección y conservación de estas cuencas. Por el contrario, la amenaza ha aumentado ya que se están haciendo grandes extracciones de material de río para la construcción de vías al igual que la extracción de otros minerales.

¿Qué podemos hacer? En principio comprender y asumir que vivimos en una región amazónica con unas particularidades ambientales únicas que debemos respetar. Derivado de lo anterior es necesario darle un sentido social y ambiental a la explotación minera e hidrocarburifera, implementado para ello sistemas de investigación y monitoreo ambiental participativos, en donde la academia, Corpoamazonia, el IDEAM, las organizaciones ambientales y los entes gubernamentales se articulen para contar con una información integral, completa, actualizada y pertinente del estado real de nuestros ecosistemas.

El otro paso que se puede dar consiste en fortalecer los planes de ordenamiento territorial como medidas de prevención y control al uso del suelo, en donde la vivienda y hábitat digno para los habitantes de la región sea un eje primordial.

Po otra parte avanzar en la implementación de medidas y entes del orden local que tengan la capacidad de poder motivar a los habitantes de ecosistemas estratégicos para que orienten el uso del suelo hacia actividades socio económicas menos impactantes, se aumente la reforestación, la protección y conservación a zonas ribereñas.